lunes, 1 de junio de 2015

Crisis de pánico II

Suspensión en el tiempo,
reloj detenido,
un corazón bombeando con arrojo,
levantando el pecho con cada golpe sanguíneo

En la ventana,
pájaros detienen sus alas
y una radio repitiendo la misma frase
"Hasta mañana, que tengan una feliz tarde"
"Hasta mañana, que tengan una feliz tarde"
"Hasta mañana, que tengan una feliz tarde"

Pensamiento congelado
y al esqueleto se adhiere el frío

Si tan sólo lograra coger los medicamentos...
  Si tan sólo lograra coger los...
      Si tan sólo lograra...
         Si tan sólo...

lunes, 18 de mayo de 2015

Disgregación


Deberé separarme de a poco 
                                                   hasta alcanzar los espacios de la nada 

Esparcir todo de mí;
      desarticular
        descomponer
          desintegrar 
             repartir y desgranar
                desmembrar 
                   desparramar y compartir
                      todo cuanto de mi haga falta 

Disgregarme por dentro para sostener esa nada
para no mantener ni resguardar lo que ingrese
                   inunde y caiga

Descompondré el terreno corpóreo 
hasta quedar tarada...


martes, 12 de mayo de 2015

Para mi Tere


Hay personas que son eternas,
que miran eterno
que brillan en pleno día renovando todo a su paso
abriendo todo a su paso
inspirando y motivando a todos tras su paso
hay personas que energizan,
que inventan y estimulan
Personas que existen por sobre el significado de la existencia misma
Personas que traspasan, que fluyen
y que viven para obsequiarnos su huella
impregnándonos de sus marcas
como las que quedan en el cemento, en el barro, en la arena
o como las que van dejando en casa
Hay personas que permanecen eternas y jóvenes
que se mueven libres,
que deciden por si mismas, con pensamiento propio
que contienen a otros,
que potencian a otros,
y que son fortaleza para muchos de nosotros...
De esas personas solo conozco a dos;
una es mi madre (bendita entre todas las mujeres)
y la otra eres tu mi querida amiga Tere...




martes, 5 de mayo de 2015

Retrospectiva de una persona cualquiera en estado de melancolía


No es marzo de 1993 ni junio del año 2000
tiempo en que la esperanza aún no sería sometida a juicio
y el invierno vestiría de sol 

cayendo 10 meses sobre risas adolescentes
Retorcían veredas tras la caminata compartida de vuelta del colegio
Incluso se podía almacenar en la memoria las canciones y juegos
de muchachos esparciendo hormonas tan o mas jóvenes que sus propias mohicas
más atrás sonaba la canción del arcoiris prometido recién hacía ocho años antes
No era tampoco abril de 2003 cuando las calles parecían hogar
y una casa tomaba forma y olor a hospedería jesuita
el otoño crudo y permanente aún no aterrizaba tanto en los hombros
y el reloj avanzaba a tientas tropezando en las madrugadas de tabaco y él pintando
Quizás pudo ser parecido a 2007 con el olor a comida emanando de casa
en que conocí la escoba, el trabajo, la estructura, la televisión y la gordura
tiempos tranquilos a pesar de una primavera insípida
pero no, no fue ese tiempo...
Fue un poco como en 2001 en que levantaba el cuerpo cansado desde una carpa
y el alimento diario no merecía más que un pan con cecina y unas latas de pilsen
luego, por las tardes asistiendo a clases
Tampoco es tan triste como julio de 2000, junio en 1998 o marzo de 2006
cuando hubo que lanzar los cuerpos inmortales al cajón negro
donde se fueron también las alegrías y se nos extravió el mapa
la semana antes los Pewma presagiaban lo siguiente que vendría
De ese tiempo han pasado kilómetros y hoy vuelve a la carga el papel con el lápiz
y no en vano se acomodan las uñas
para creer que vamos llenando los espacios en blanco,
mientras tanto, las cosas jubilan y las casas se llueven
se toma agua de hierbas y por las noches ya no se fuma,
el parpadeo de la luz en la cocina y mis jueces apuntando con el dedo...
El corazón exaltado por madrugadas en que sueño perder al hombrecillo pequeño
y a mi cabeza que llega la imagen de los zapatitos lustrados,
el delantal bien planchado, el agua tibia para lavarle los dientes
el asma, la soledad, el invierno, el refrigerador muerto, las duchas heladas
la cuenta de la luz, el frío y el pediatra...
la música en el cerebro, el hastío, la ineptitud, la inhabilidad, el desconsuelo,
la miseria desatada, mi falso apego a las cosas y los jueces apuntando con el dedo...
La piel desciende suficientes escalones hasta dejar ver los huesos rotos,
algunos serán mordidos por aves de rapiña y luego roedores
Es deber creer que los barrotes se rompen a escupitajos a cabezazos, 

a palabras bien gritadas, pero en esos menesteres todavía se está al debe
Tiempos sombríos de esclavitud, de miedo e incertidumbre
a pesar de que la dictablanda
y el arcoiris no brillan ni por su ausencia ni por su presencia
Los cincuenta pasos desde la esquina hasta la entrada de la casa
o el libro de como salir de la angustia escrita por un esquizofrénico
nada de eso se parecen a como fue en 1990
el fuego en la cocina, la mesa completa, mi mamá friendo sopaipillas
y el tecito tibio para mis hermanos...
En 2015, los deditos rosados de mi hijo...






miércoles, 22 de abril de 2015

La historia de como conocí a Anthony Hopkins

Anthony Hopkins se alzó de su asiento, buscando fuego.
Perfumado de vino y envuelto en harapos, sus ojos azules hurgaron mi pecho, donde un escote descuidado se mostraba.
Lo oculté disimuladamente mientras él intentaba encender un cigarrillo.

¿Mucho tiempo en Chile? - pregunté para romper el hielo.
Lo necesario como para terminar alcoholizado y viviendo en el cajero - respondió.
¿Y quién está cuidando sus mansiones y fortunas que obtuvo del cine, don Anthony? - pregunté tratando de incomodar lo menos posible.
Me llamo Avelardo - dijo muy serio.
Sí, sí... Avelardo... - repetí complaciendo su necesidad de pasar inadvertido (a la vez que buscaba mi teléfono para darle click a una selfie, así como lo hacen en Hollywood).
Quisiera saber, ¿cuál de todas sus películas ha sido la que más le gustó realizar? -
No soy actor... - declaró un tanto molesto (sonreí incrédula).
Es defendible querer mantenerse en el anonimato cuando estás cansado de la fama - pensé.

Después de aspirar varias veces, tomó el palo de escoba como bastón y se dispuso a caminar...
¡Hannibal Lecter! ¡Para mí, su mejor personaje! - insistí.
¡Oiga! ¡Regrese, aún no hemos tomado la foto!
¿Recuerda el cerebro que comió en pedacitos?
¡Qué escena tan magnífica! ¡Don Anthony, un momento, por favor!
¡No se vaya, al menos déjeme su autógrafo! Aquí en el sur recibimos bien a los artistas. Somos discretos y nada nos sorprende.
¡Nadie en este lugar ha notado su presencia! (Creo que grité esto mientras se alejaba).
Y es sorprendente cómo, a su edad, Hopkins avanza con tan raudo y veloz
¡Soy Avelardo, mierda! - me gritó desde la otra calle un poco ofuscado...


***La veta musical de Anthony Hopkins







Hoja en blanco







No hay rastro
No hay huella 
todo quedará como una eterna hoja en blanco 

FIN




lunes, 13 de abril de 2015

La Ausencia donde habito


Aún disponiéndome a tu ausencia
y a las mañanas sudadas de mirarte y no hallarte
entendiendo que el simulacro de la muerte
es el punto de partida para lanzarme a buscarte

y aún más, 
muriendo dos veces por día,
con la memoria en blanco
vacía como este papel antes de ser escrito
habiéndome necesitado
habiéndote necesitado
intentando cerrar los ojos para dibujarte
soplando las manchas del carboncillo para alcanzar tu imagen
custodiando mis puertas por dentro y más adentro de la piel
escapando del reloj y el oro para no distraerme de tu rostro
apagando las luces que me lleven de tus ojos
coordinando el funeral para todas las alarmas y notificaciones de mensajes
suspendiendo las partículas que componen tus manos
juntando los nudillos con la que es mi mano
envidiando el silbido que le haces a tus pájaros
los besos a tus perros y las caricias que repartes en casa
para luego volver la mente al blanco...
Muero y vuelvo tantas mañanas
camino y sueño avanzando hacia ti
para que me silbes como tus pájaros
me beses como a tus perros
y disfrute coleccionando las caricias como las que das en casa 
y entonces, 
aún muriendo y volviendo dos veces por día,
disponiéndome a encontrar el epicentro de tu ausencia
o escarbando todavía los sueños que tengo contigo
aún así se siente el vacío, un enorme vacío
Y la mente redunda en el blanco
y las paredes no registran huella
y la muerte en simulacro no ha llegado por este día
y los dedos tampoco han tomado lápiz 
entonces, es muy probable que esta hoja jamás haya sido escrita
y tu ausencia no sea más dolorosa que la caída libre por haberme necesitado 
después de haberte necesitado
y las manchas de mis manos sean los nuevos golpes de tus nudillos compactos
aplastándose en la idea de mi mano
y tal vez tu imagen que almaceno por las mañanas ya desvanezca 
y al abrir las pupilas no logre formar mas que puntos luminosos en el techo blanco 
donde desaparecen también tus cejas 
y un verde fosforescente tape todo el espectáculo que nos sostiene 
porque aun disponiéndome a tu ausencia, quizás solo puntos 
y una mancha verde ahora habiten permanente desde el techo 
hasta las paredes solitarias de esta casa...



Alba

Al iniciar el alba, el claroscuro sostiene un espacio de tiempo  que se detiene  un paréntesis sin recuerdos  sin pensamientos ni sueños. Es...