Alba
Al iniciar el alba, el claroscuro sostiene un espacio de tiempo que se detiene un paréntesis sin recuerdos sin pensamientos ni sueños. Es un espejismo donde la noche se retira y la luz apenas existe Es un respiro Breve. Sensato. Aliviado. Un letargo que intenta retener el brillo de las estrellas que aún encandilan estos ojos. Iniciar el alba es olvidarme de quién soy y hacia dónde insisto en ir. Es el olvido del calendario, de las alarmas de los hábitos de los compromisos con el mundo de ser. Me olvido de la ansiedad del cuerpo, de los fuegos del sexo, de la guitarra sin afinar. Y de nuevo; falta que me haces porque no puedo aclarar.